Como promover la inversión privada
El sector privado cuenta con la capacidad necesaria para operar e invertir eficientemente en unidades de negocios, así como en obras de infraestructura, cuyo desarrollo promueve el crecimiento e influye directamente en la generación de empleo productivo y en la ampliación de la cobertura y calidad de servicios públicos.
Al estado le corresponde fijar las políticas de desarrollo de cada sector y su regulación, antes que estar involucrado en el manejo empresarial cotidiano. Esta política permitió que la inversión extranjera pasara de US$ 1 300 millones en 1990, a mas de US$ 9 000 millones en el 2000, mientras que en el 2006 llego a superar a los US$ 14 000 millones.
La promoción de la inversión privada no significa que el estado deje de recibir las utilidades futuras de las empresas que generan ganancias, muchas de las cuales arrojaban perdidas bajo la gestión estatal. Al privatizar, las proyecciones de ganancias han sido incluidas en el precio de venta y el estado recibe hoy el valor presente de dichos flujos, además de los pagos por los derechos de concesión. Por otro lado, el estado obtiene más ingresos a través de la mayor recaudación de impuestos.













